03 de febrero de 1959 – El día que la música al infierno voló

  • Publicado
  • 11 minutos de lectura

Sin duda alguna el 3 de febrero de 1959 fue uno de los días más trágicos de la historia del Rock and Roll. El día en que la avioneta que llevaba a Buddy Holly, uno de los mayores genios que ha dado la música, Ritchie Valnes y Big Booper, dos de las mayores y ascendentes promesas del momento, se estrellaba a causa de una terrible tormenta en Iowa.

BUDDY HOLLY

Charles Hardin Holley (Lubbock, Texas, 7 de septiembre de 1936 – 3 de febrero de 1959), más conocido como Buddy Holly, fue un compositor y cantante estadounidense, uno de los más destacados pioneros del rock and roll.

Holley, en cuya familia había un gran interés por la música, aprendió a temprana edad a tocar el violín, el piano y la guitarra. En el otoño de 1949 conoció en el instituto Hutchinson Jr. a Bob Montgomery, con el que poco después formó el dúo «Buddy and Bob». El interés de Holley y Montgomery se dirigió al principio hacia la música country, pero, tras ver en 1955 actuar en vivo a Elvis Presley, decidieron dedicarse al rock and roll. Pocos meses después actuaron como teloneros del propio Presley y, más tarde, de Bill Haley and the Comets. Gracias al éxito de estas actuaciones, Decca Records ofreció a Buddy firmar un contrato para grabar en solitario, en Nashville, varios temas. Su primer single, «Blue Days, Black Nights», aparecería en abril de 1956. Aunque recibió comentarios elogiosos, las ventas no fueron demasiado bien.

De regreso a Lubbock, junto a sus amigos Jerry Allison (batería), Joe.B.Malduin (contrabajo) y al guitarrista Nikki Sullivan (guitarra), Holley formó un nuevo grupo, The Crickets, con el que grabó varios temas en el estudio de Norman Petty en Clovis (Nuevo México). Una de las canciones grabadas en estas sesiones fue That’ll Be The Day, inspirada en una frase que el personaje interpretado por John Wayne repite insistentemente en la película Centauros del desierto. Gracias a los contactos de Petty, Coral Records, empresa filial de Decca, contrató a Buddy Holly and The Crickets. La canción That’ll Be The Day propulsó definitivamente a Holly hacia el éxito.

Buddy y los Crickets se embarcaron en numerosas giras durante las cuales, gracias a su simpatía y extrovertido carácter tejano, trabaron amistad con muchos de sus colegas más significativos: Chuck Berry, con el que solían jugar a las cartas; Little Richard, que apreciaba la sensibilidad y genio del joven tejano; Eddie Cochran, al que Buddy admiraba por su talento como guitarrista; sin embargo, de todas las estrellas con las que trabajó serían los hermanos Everly (Phil y Don) quienes se transformarían en dos de sus mejores amigos.

La música de Buddy Holly era bastante innovadora para su época. Utilizó instrumentos poco usuales en el rock’n’roll, como la celesta (en el tema «Everyday»). Fue un guitarrista influyente, tanto con la guitarra solista como con la rítmica, especialmente en canciones como «Peggy Sue» y «Not Fade Away». Aunque la mayoría de sus canciones reproducen los esquemas habituales de la época, escribió también letras más sofisticadas. Muchos de sus temas tienen melodías y armonías bastante más complejas que lo que se había hecho hasta el momento.

En otoño de 1958, Holly abandonó a los Crickets y comenzó una carrera en solitario cuya primera parada fue en el Pynthyan Temple Studio de Nueva York, donde abordó junto a Dick Jacobs y su orquesta una de las sesiones más memorables de la historia del rock. De aquella tarde salieron perlas como «Raining in my hearth» o «It doesn’t matter anymore», que serían grandes éxitos y que venían a representar el talento y versatibilidad del artista de Lubbock. Sin embargo, con problemas legales con su antiguo productor, Norman Petty, recién casado y con apuros económicos, emprendió una gira en solitario con otros destacados intérpretes, como Ritchie Valens, Dion and The Belmonts y «The Big Bopper» a principios de 1959. En el curso de esta gira, Holly, Valens y The Big Bopper fallecieron en un accidente de aviación cuando la avioneta de cuatro plazas en la que viajaban se estrelló en un campo de maíz en el estado de Iowa. Los tres músicos habían resultado ganadores en un sorteo para decidir qué miembros de la gira viajarían en el avión, mientras el resto se desplazaba por carretera.

La muerte de Buddy Holly, Ritchie Valens y Big Bopper causó un gran impacto en su época: Las dramáticas fotografías del accidente dieron la vuelta al mundo, Elvis Presley mandó un telegrama de condolencia desde Alemania, a su entierro acudieron numerosos artistas y disc jockeys del momento, su féretro fue portado por sus antiguos compañeros de los Crickets y por Phil y Don Everly, Eddie Cochran grabó una versión del tema «Three stars» en honor de sus camaradas muertos.

RITCHIE VALENS

Ritchie Valens (Ricardo Esteban Valenzuela Reyes) nació en Pacoima, California, un distrito en la región del Valle de San Fernando de Los Angeles, el 13 de mayo de 1941, de ascendencia mexicana. Sus padres fueron José Steven Valenzuela y Concepción Reyes.[6] Creció escuchando música tradicional mexicana, así como la guitarra flamenca, R & B y blues. Valens expresó un interés en hacer su propia música a la edad de 5 años. Fue su padre quien lo alento a aprender la guitarra y la trompeta, y posteriormente se enseñó a sí mismo a tocar la batería. Aunque Ritchie era zurdo, estaba tan ansioso por aprender a tocar la guitarra que dominó la versión diestra del instrumento. Para el tiempo en que asistió a Pacoima Junior High School, su dominio de la guitarra era tal que traía el instrumento a la escuela y cantaba a sus amigos en las gradas. Cuando tenía dieciséis años, fue invitado a unirse como guitarrista a una banda local llamada The Silhouettes. Cuando el vocalista principal dejo el grupo, Ritchie asumió esa posición. El 19 de octubre de 1957 Valens hizo su debut con el grupo. Además de las presentaciones con The Silhouettes, él tocaba como solista en fiestas y otras reuniones sociales.

En mayo de 1958 fue descubierto por Bob Keane, propietario y presidente de la compañía Del-Fi Records, un pequeño sello de Hollywood. A ellos llegó el comentario de un nuevo talento en el Valle de San Fernando, de sólo 16 años, que tocaba en su grupo, llamado The Silhouettes, y era llamado el «Little Richard» regional, en alusión al famoso músico de rock de aquel nombre.

Sería un sábado en la mañana que Bob Keane viera por primera vez la actuación de Richard, en un local de un cine de San Fernando. Impresionado, decidió invitarlo a audicionar para él, a su casa de Silver Lake en el área de Los Ángeles. Allí tenía Keane un pequeño estudio de grabación, en el sótano de su casa. El equipo de grabación constaba de un antiguo grabador portátil Ampex 6012 de dos canales, y un par de micrófonos Telefunken U-87.

Varias canciones fueron grabadas, básicamente Richard tocando y cantando, para ser luego regrabadas en los estudios Gold Star más tarde. Algunos de esos demos se pueden escuchar en el disco «Ritchie Valens — the Lost Tapes». A aquel día pertenecen en especial dos canciones, luego en Gold Star mejoradas, donde se le agregarían otros instrumentos: una de ellas fue «Donna» y la otra el instrumental «Ritchie’s Blues». Richard ejecutaba una parte de esa pieza utilizando un lápiz.

Después de varias sesiones en su estudio privado, escribir letras y arreglar canciones, Bob Keane consideró listo a Richard para grabar en estudio junto a una banda que lo acompañara. Entre ellos estarían Rene Hall y Earl Palmer. A sugerencia de Keane, Richard cambiaría su nombre por el de Ritchie, con t añadida, y Valens en lugar de Valenzuela, para mejor efecto ante el público de habla inglesa. La primera canción en ser grabada, una tarde de julio de 1958, fue «Come On, Let’s Go», (acreditada a Valens/Kuhn, nombre real de Keane), y «Framed», de Jerry Leiber y Mike Stoller.

El siguiente disco, ya sería tristemente, el último de su vida: el doble sencillo «Donna» y «La Bamba». La última, sería el título de la película de 1987 sobre su vida, protagonizada por Lou Diamond Phillips como Valens, y Esai Morales como su medio hermano Bob Morales.

Ritchie mereció una estrella en el Hollywood Walk of Fame, 6733 Hollywood Blvd – Hollywood, California, y en 2001 fue proclamado al Rock and Roll Hall of Fame. Su labor pionera en la historia del Rock and Roll es recordada por el Rockabilly Hall of Fame.


THE BIG BOOPER

«The Big Booper» (Jiles Perry Richardson) nació el 24 de octubre de 1930 en Sabine Pass, Texas. Su familia se trasladó a Port Arthur cuando Jiles era muy joven. Después de la secundaria, Jiles decidió asistir al Lamar State College en Beumont, Texas. Mientras asistía a Lamar, encontró un trabajo como DJ y cantante en la estación de radio local KTRM. Jiles acuñó su propio nombre, «The Big Bopper», mientras trabajaba en la estación. El 18 de abril de 1952 se casó con Adrian Joy Fryon. Juntos tuvieron una hija a la que llamaron Deborah. En mayo de 1957, estableció un record mundial por continua difusión de trabajar seis días sin parar girando 1.821 canciones. Durante su trabajo en KTRM, decidió escribir unas pocas canciones. Fue descubierto por Harold «Pappy» Daily. En 1957, Jiles lanzó su trabajo más popular, «Chantilly Lace», que fue la tercera canción más escuchada en 1958.

Jiles fue abrumado de ofertas y decidió tomarlas. Su último tour, el Baile De Invierno de 1959 fue programado para sonar en diferentes lugares a través del medio oeste de los Estados Unidos. Los tres músicos y sus bandas viajaron en un humilde colectivo con un pésimo sistema de calefacción. Debido a estas terribles circunstancias Jiles se puso enfermo de gripe. Cuando el tour rodó por Clear Lake (Iowa), Buddy Holly encargó un avión para volar con su banda al próximo viaje después del show. Cuando el show terminó, Jiles se acercó al bajista de Buddy, Waylon Jennings, y le preguntó si este le permitía su asiento para poder acostarse y descansar algo, y de esa manera llegar a tiempo a la cita con el doctor. Waylon estuvo de acuerdo y le cedió su asiento. El avión tomo por el Aeropuerto de Mason City alrededor de las 1.00 el 3 de febrero de 1959. La terrible tormenta de nieve que se produjo redujo la visibilidad enormemente, tanto que el piloto perdió el control, y el avión se estrelló a 13 km del aeropuerto. El impacto no dejó supervivientes. Jiles, Ritchie, Buddy y su piloto, Roger Peterson, murieron en el accidente. The Big Bopper tenía 28 años y dejaba atrás a su esposa embarazada de su segundo hijo, Jay, y un legado que nunca termina. Jay nacería 84 días después de la muerte de su padre. El cuerpo de Jiles fue llevado a Beumont por un avión privado para ser enterrado. Después del funeral, la calle fue copada por fanáticos mirando la procesión de autos yendo hacia el cementerio. Jiles Perry Richardson fue enterrado el 5 de febrero de 1959.

En 1988, Ken Paquette de Wisconsin y fan de la música de los 50, erigió un monumento en el campo donde se estrelló el avión. El monumento en acero, representa una guitarra de metal y 3 discos con los nombres de cada uno de los artistas que murieron en el accidente. Este monumento se encuentra en un sector privado, en el 315th Streety Gull Avenue, aproximadamente a 8 millas al norte de Clear Lake.
Por siempre

La sombra del genio de Holly aún hoy en día es alargada y la música no sería lo mismo sin él, las versiones de sus temas se cuentan por centenares. Este es un blog sobre Bruce Springsteen, por tanto no podía faltar.

Siempre a reconocido la influencia de Holly, sobre todo a la hora de componer los temas para el álbum Darkness On The Edge Of Town. También fue por esas fechas cuando empezó a versionarlo en directo.

A Ritchie Valens, también lleva de´cada rendiéndole tributo en el medley Twist and Shout/La Bamba.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.